El corral de cabras
La finca fue denominada así, porque ya antes del cultivo del valle vivieron aquí muchos pastores de cabras con sus rebaños. Debido a la historia y al nombre del barranco, para nosotros fue casi obligatorio seguir con la tradición de la cría de cabras. Pero la verdadera razón es más bien práctica. Necesitamos el estiércol para las terrazas de cultivo. La leche de nuestras cabras es de excelente calidad y a partir de ella nuestro equipo de cocineros elabora queso según una vieja tradición gomera. Es un componente muy popular para el desayuno u otros platos.
Además, el establo es una atracción para todos nuestros pequeños y grandes visitantes. Se encuentra a unos 15 minutos de camino al final de la finca. Allí también encontrarán nuestros dos burros, si no se han ido de paseo por las montañas. Las cabras tampoco están siempre en su establo. Las soltamos por la mañana, para que recorran el valle. Pero siempre vuelven por sí solas, ya que Juan José las ordeña cada mañana.

